Bienestar de los perros de trineo

No debería sorprender a nadie saber que la relación de la sociedad con los animales está cambiando. En 2011 el juramento profesional de la Asociación Americana de Veterinarios (AVMA) fue modificado para incluir el bienestar animal. En 2007 la AVMA inició el proceso para reconocer el Bienestar Animal como un nuevo organismo especializado de la Junta. La página web del Colegio Americano de Bienestar Animal (ACAW) lo define mejor:

Garantizar el bienestar animal se ha reconocido intuitivamente como objetivo crítico de la práctica veterinaria desde sus inicios. No obstante, durante los últimos veinte años, el bienestar animal se ha expandido exponencialmente como una disciplina distinta de la práctica veterinaria. En reconocimiento de esta ampliación de conocimiento, la ACAW considera que es hora de ofrecer entrenamiento avanzado en bienestar animal, educación y certificación de la Junta para garantizar que la profesión veterinaria siga siendo la guía para fomentar el conocimiento sobre bienestar animal para el público y la profesión.” 

¿Qué significa esto para los deportes con perros, y específicamente para la comunidad de las carreras con perros de trineo? Creo que significa que ahora es el momento de volver a evaluar, actualizar y documentar cómo nosotros, los veterinarios especialistas en perros de trineo, abogamos por la salud y el bienestar de los atletas caninos en la comunidad del mushing y específicamente durante las carreras, y hacerlo de forma seria. Como organización internacional, tenemos una oportunidad única para involucrar a profesionales veterinarios con gran experiencia en la asistencia a los perros de trineo. Como veterinarios expertos es importante que usemos la evidencia empírica y los valores normativos de la comunidad del mushing para identificar lo que significa el bienestar para los perros de trineo.  Específicamente en cómo esta información colectiva se traduce en directrices y reglas de carrera, incluida la forma en que se hace la carrera (por ejemplo, el número obligatorio de controles veterinarios, cuánto tiempo de descanso se requiere). Llevar a los atletas caninos hasta límites físicos y emocionales podrá ser parte de la estrategia para ganar una carrera, pero no a expensas de su bienestar individual y el daño que implica para la comunidad del mushing cuando se toman malas decisiones.

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Lo bueno del bienestar animal es que se está tratando de forma organizada, con evidencia empírica de apoyar las mejoras. El aspecto difícil del bienestar animal es que la definición es vaga. Es necesario que haya directrices claras cuando un veterinario determine que el bienestar de un perro de trineo ya no es adecuado para continuar la carrera.  Podría ser incluso más importante determinar cómo garantizar que las carreras sean organizadas de tal manera que saquen a relucir lo mejor de los atletas caninos pero minimizando los parámetros negativos de salud y bienestar de los perros participantes.

“Llevar a los atletas caninos hasta límites físicos y emocionales podrá ser parte de la estrategia para ganar una carrera, pero no a expensas de su bienestar”

Hay muchas preguntas a tener en cuenta. ¿Cómo promovemos estas recomendaciones para beneficiar a los atletas caninos? Y quizás aún más importante para los perros: ¿cómo se aplican estas directrices y qué pasa si hay evidencia física de disminución de la salud física y emocional? Si esta disminución solo es temporal debido a las condiciones de la carrera, ¿eso exime a la profesión veterinaria de su responsabilidad de garantizar que no vuelva a suceder?

He escuchado a más de un veterinario decir que no somos policías. Somos profesionales formados en ciencias veterinarias. Dicho esto, dependiendo del Estado, existen requisitos de informes obligatorios como parte de nuestra responsabilidad veterinaria. Incluso en el transcurso de una carrera, el Jefe de Carrera puede tener la autoridad legal o no para decidir qué se considera bienestar inaceptable. La sociedad confía en nuestra profesión para decidir qué es lo moral y éticamente “correcto” cuando se trata del bienestar de los animales. Si se pierde esta confianza, será mucho más difícil recuperarla en el futuro. El mantra tradicional del manejo de animales es: ”cuidamos de los animales y los animales cuidan de nosotros”.  Como dijo el filósofo Bernie Rollin, el día en que la nomenclatura cambió de zootecnia a ciencia animal no fue un buen día para los animales. Se eliminó la relación humana con los animales -que se puede decir que es la razón por la cual la gente tiene y disfruta trabajando con animales- y la relegó a una cuestión de números. Me consta que muchos mushers quieren a sus perros. Pero cuando la falta de sueño ataca y/o su carácter competitivo les impide ver la evidencia de que sus perros ya no están físicamente o emocionalmente en condiciones de continuar la carrera, o cuando las carreras empiezan a cambiar parámetros como los tiempos de descanso, ya se está olvidando el bienestar de los perros.

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Suponiendo que los oficiales de la carrera estén preocupados por la percepción negativa del deporte, una de las formas más pragmáticas de tener un impacto positivo para los perros es incluir a veterinarios expertos en perros de trineo en el comité de reglamentación, con derecho a voto incluido. Crear las reglas de la carrera basadas en la evidencia empírica que tenga en cuenta el bienestar animal, como hace la ISDVMA, y asegurar que estas reglas “aprobadas por veterinarios” sean aplicadas por los oficiales de la carrera, es una manera de indicar a la sociedad que los perros son tratados humanamente dentro del contexto del ambiente de la carrera. No hay garantías de que al incluir a veterinarios como miembros con derecho a voto en los comités organizadores de carreras se podrá evitar que una agencia externa comience a regular el deporte, si eso es lo que la sociedad decide. No obstante, la aportación de los veterinarios sobre cómo se organiza la carrera, y no solo sobre el cuidado de los perros durante la misma, proporcionará más evidencia de que el deporte se preocupa por el bienestar de sus atletas caninos. Nuestra participación demostrará que el deporte comprende el valor de incluir a los veterinarios en todos los aspectos de la carrera porque somos la profesión en la que la sociedad confía y a la que recurre cuando quiere saber que los perros estén en buenas manos.

Este artículo es la traducción del escrito cedido por Nicole Reynolds, veterinaria de animales de laboratorio. Actualmente está cursando un Máster en Bioética en la Universidad de Minnesota.